
Esta es la portada o carátula de uno de los textos escolares que el Ministerio de Educación distribuye gratuitamente a todos los estudiantes de las escuelas públicas del Perú. Para elaborarlo se supone que se ha contratado a los mejores técnicos y pedagogos del país. Y ésto no es cosa nueva, se viene haciendo desde hace algunos años atrás.
Pues bien, este libro, cuya carátula presentamos, ha sido editado este año 2009 para el segundo grado de primaria. Su presentación es similar a las editadas en el 2004 y el 2006 (estas ediciones fueron elaboradas por técnicos del gobierno anterior); pero con un contenido diferente, sobre todo en su calidad pedagógica. Una diferencia que muestra que se cae, en vez -como debería ser- de superarse.
El profesor y editor Hernán Alvarado de Ediciones Quipu ha descubierto una serie de errores garrafales, tanto literaria como pedagógicamente, que nos debe escandalizar. Él los enumera en un folleto al cual ha titulado "Un desaguisado pedagógico".
En este formidable documento el Prof. Alvarado hace una introducción justificatoria que lo motivó a analizar el texto en referencia y hace un preámbulo con una dura crítica al presidente Alan García que ha colocado su foto en todos los textos que publica el MED (son millones y millones), material educativo desaprovechado por un innecesario y desproporcionado protagonismo.
Para empezar, en la página de créditos del texto analizado escriben Vice-Ministro en vez de Viceministro, como estaba en las ediciones anteriores y era lo correcto.
A algunos nombres se les quitaron las tildes: Miriam, Vexler, Idel, cuando deberían ser: Míriam, Véxler e Ílder. Amén de la errata del ilustrador que apellida Rueda y le ponen Ruena.
El índice empieza con una frase: "
Qué contiene mi cuaderno" sin respetarse los signos de interrogación: "¿Qué contiene mi cuaderno?". Después, en el índice de la unidad 5 hay errores como: "
Adivina adivinador" (lo correcto debería ser: "Adivina, adivinador"); "
¿Y tú, cómo ayudas en tu hogar?" (debe ser: "Y tú, ¿cómo ayudas en tu hogar?); "
Cómo hacer tintes naturales" ("¿Cómo hacer tintes naturales?"). Pero lo más increíble es el uso del cero como número de unidad para hablar sobre las vacaciones. Esto es antipedagógico y ridículo, ¿imaginan ustedes lo que piensa un niño? ¿Unidad 0? o sea: ¡allí no hay nada!
En la página 17 hay una ilustración de niños jugando en la playa, la leyenda dice: "
Dibuja puntos en la arena. Luego escribe el nombre de las cosas que hay en la playa. ¿? Según los "técnicos" contratados por este gobierno, los niños y el perrito con cosas.
En la página 21 titulan: "
Juguemos al Bingo de nombres". Primero, "
bingo" es con minúscula; segundo, en los materiales para trabajar piden cartulina, tijeras y plumones, pero en las instrucciones trabajan con papelitos ¿? Si el juego es también con papelitos ¿por qué no los piden en la lista de materiales?
En la página 24 un personaje dice:
"¡Uy! las palabras se me juntaron, ayúdame a separarlas." Los errores brotan por todos lados: Huy, no
uy; después de la exclamación va coma y en vez de coma es punto seguido, debiendo quedar así: "¡Huy!, las palabras se me juntaron. Ayúdame a separarlas."
La página 28 es un verdadero horror, como menciona el profesor Hernán Alvarado: "
Mi indignación hace que magnifique físicamente un inaceptable error y lo corrija de inmediato: No ELIJE, sino ELIGE." ¡Grrrrr!
Y podemos seguir enumerando más burradas, pero creo que es suficente para saber cómo anda el Ministerio de Educación sin necesidad de ver avisos o paneles de dudosa procedencia. Esto es lo que hacen los tan mentados técnicos, y después se hacen los espantados cuando califican a los pobres maestros.
Y si no me creen, busquen el libro de marras, estamos seguros que encontrarán más errores, porque el profesor Alvarado solo ha analizado las primeras 29 páginas. Como diría un conocido cómico: "¡Y ésto es sólo para empezar!"